«El cielo es perpetuo y la Tierra permanente. Ambos son constantes y eternos. Como no hacen de sí mismos la razón de su existencia, son eternos». Lao Tse.

En el desarrollo de cada encuentro estimulamos la observación de la respiración y la atención plena. La práctica en todos los planos. Sus atributos son:
El Movimiento, mantiene el espíritu joven.
La Coordinación y Equilibrio, afianza la asertividad, la coherencia.
La Fuerza, estimula la autoconfianza, el espíritu del héroe, la voluntad, el coraje.
La Elongación, la adaptación a la circunstancias de la vida.
Las Posturas Invertidas, cambiamos el punto de vista, cambiamos la perspectiva, reordenamos, ampliamos nuestra atención.
La Relajación, aprendemos a soltar, a descansar, a equilibrar los ríos de energía, a entregarnos, a tener paciencia…Confiar, fluir.
El Silencio y La Calma, alimentamos a nuestro cuerpo espiritual.
Al finalizar la práctica compartimos información en relación a la alimentación, filosofía.
Buscamos en estas clases colaborar con una mejora en la calidad de vida y el bienestar general a través de movimiento. Practicamos el Método Nancy Nakazato – Kenko Yoga con los conocimientos de la Kinesiología. Ponemos atención consciente en la respiración y el cuerpo, en sus ritmos y posibilidades en el presente. Abordamos las cadenas miofasciales y el desarrollo de todas las capacidades físicas (flexibilidad, fuerza, resistencia, coordinación, equilibrio).
El objetivo es prevenir dolores y disfunciones posturales causados por el estrés y el sedentarismo. Un cuerpo en movimiento es un cuerpo disponible.
Es una clase más suave, las movimientos son más armoniosos, lentos, plásticos y relajados. Su práctica se lleva a cabo siendo consciente de cada movimiento; debemos tener en cuenta también la importancia activa de nuestra mente para poder asi equilibrar nuestro estado físico, psíquico, emocional y espiritual.
Los beneficios principales son: mejorar nuestra capacidad pulmonar, mejorar el sistema inmunológico, fortalecer huesos y articulaciones, tonificar los músculos, aumentar la flexibilidad, corregir nuestra postura corporal. Nos ayuda a liberar tensión y a relajarnos. Nos llena de energia aliviando el estrés.
Es una clase suave. Yoga es una práctica que combina y sincroniza la mente con el cuerpo a través de varias posturas (conocidas como asanas), técnicas de respiración y a menudo, también incorpora meditaciones. Yoga significa ¨unión¨, y como tal, tiene por objetivo la unificación de todos estos elementos, para equilibrar nuestro bienestar. La meditación guiada consiste en escuchar las indicaciones del profesor de yoga, de manera que la persona guiada poco a poco vaya enfocando la atención en el momento presente y en las sensaciones que va experimentando. Es una buena práctica para aquellos que se inician en la meditación, ya que uno se siente más acompañado. Reduce el estrés, mejora la atención, la concentración, y la calidad del sueño. Incrementa la creatividad. Ayuda a liberar tensión y a relajarnos.
Un proceso tradicional donde se equilibra primero la energía desde las asanas (yoga físico), abarcando los cinco elementos, seguido por una meditación con pranayama (control y amplificación de la energía a través de la respiración).
Es una clase Intensa donde la práctica fluctúa desde lo simple hacia lo profundo e intenso.
Las Vinyasas incorporan y combinan diferentes técnicas y herramientas que se integran para desarrollar conscientemente la fluidez y expansión del movimiento;
estimulan el balance entre fuerza, flexibilidad y coordinación, proponiendo diferentes secuencias de asanas, transiciones, ritmos y búsquedas de equilibrios que ejerciten la concentración y estabilidad.
Invitan a prolongar la respiración consciente y a profundizar la exploración interna desde la auto-observación.
Clase de Vinyasa Yoga donde la respiración y el movimiento se integran en secuencias fluidas y conscientes. Trabajando la fuerza, la movilidad y la presencia, con propuestas adaptables a distintos niveles. Una práctica dinámica que invita a la atención plena, la entrega al momento presente, sostener la quietud y la conexión interna.
Es una práctica que combina movimiento consciente y pausa profunda. Comenzamos con una secuencia dinámica suave, de posturas encadenadas y mayor permanencia, para despertar el cuerpo, soltar tensiones y habitar el movimiento con presencia.
La clase culmina con Yoga Restaurativo: posturas suaves y sostenidas, acompañadas por accesorios, que invitan a una relajación profunda y a la regeneración del sistema nervioso.
Es una práctica ideal para reducir el estrés y la ansiedad, mejorar el descanso, aliviar dolores físicos y emocionales, y regalarle al cuerpo un espacio de cuidado y renovación.
En las clases conviven todos los niveles ya que desde el aporte de los distintos elementos (mantas, sillas, cintos, tacos de madera) las posturas se van adaptando a las posibilidades de cada practicante.
En cada encuentro comenzamos con una relajación, llevando la conciencia a observar y sentir cuerpo, y a observar y sentir la respiración.
Movilidad articular.
La ayuda de los elementos nos facilita la alineación del cuerpo, beneficiando la salud orgánica, separando y creando espacio en los órganos para que la sangre fluya.
La energía espiritual fluye a través de la columna vertebral.
Pranayama: Observando y sintiendo diferentes técnicas de respiración.
Yoga Nidra: Aprender a relajarnos conscientemente.
Ayuda a recomponer el equilibrio energético del cuerpo, aflojándolo y liberándolo de tensiones.
Meditación: Unión de cuerpo y mente.
Mantras. Entonación de mantras armonizando y liberando nuestra voz.
Mudras: Gesto o sello psíquico con nuestros dedos de la mano, en silencio y quietud.
Agradezco a Dios, al Universo, a mis Padres queridos por el milagro de la vida, a todos mis Maestros, a las enseñanzas del Tao, al Centro de Yoga, equipo y alumnos por compartir el espacio y este camino.
OM TAT SAT